Para qué quieres saber eso? jajaj Saludos!

La pregunta que me ha perseguido durante estos 275 episodios de Un Vlog de Sauce es, “¿Por qué lo haces” y después de 2 años, le pregunta sigue sin mucha respuesta. Y sí, hay creación, curiosidad y mucho ego, pero la verdad es que aún no sé responder esta pregunta.

Steve Jobs habló que el camino comienza a verse claro sólo cuando miramos hacia atrás, cuando “unimos los puntos” con la mirada en el pasado, desde la claridad que da la distancia desde el presente.

La técnica de los “5 por qué” desarrollada por Sakichi Toyoda fue usada en Toyota para descubrir la causa raíz de cualquier problema es otra prueba que esta pregunta te lleva a mirar el pasado que te trajo hasta el hoy.

Aún hoy me cuesta responder por qué trato de lanzar 3 videos a la semana.

Mi relación con los por qué es de amor y odio: Siempre he querido entender mi contexto y mi mundo, pero otras sólo quisiera un poco apagar la mente y descansar un poco. Verán, los “por qué” son analíticos y abstractos, miran al pasado y nos hablan de justificaciones e intensiones. Es como nos cuenta Simon Sinek en su famosa Charla TED : nos cuenta en qué creemos, cuáles son nuestras intenciones, justificaciones y motivaciones ya que la gente no “compra” lo que hacemos, sino el porqué lo hacemos.

De esta forma, siento que hago este vlog:

  • porque me gusta crear.
  • porque quiero contar mi historia.
  • porque tengo cosas que enseñar.
  • porque es un ejercicio de productividad.
  • porque soy bueno haciendo videos.
  • porque quiero aprovechar mi tiempo.
  • porque no me da vergüenza.

El verdadero sesgo del por qué en soledad es su fría causalidad: “Es de día, porque salió el sol”, “me pongo la chaqueta porque hace frío”. Pero la verdad es que las motivaciones quedan mucho más claras preguntando “Para qué”, antes y luego explicar por qué.

Creo que las personas que me han preguntado “por qué” hago el vlog, en verdad quieren saber es para qué lo hago, qué pretendo ganar con esto. Y lo entiendo, preguntar el porqué vale la pena todo esto es una pregunta muy válida.

No hay mejor forma de análisis crítico de uno mismo que hacerse estas preguntas. Así, delimitas el presente y el camino que te trajo acá. Detrás de cada “Para qué” se encuentra un porque que siento es mucho más certero.

De esta forma, siento que hago este vlog:

  • Para convertirme en un creador porque no creo que lo soy (aún).
  • Para obligarme a descubrir mis historias porque en verdad no me encuentro de por sí TAN interesante.
  • Para entender cuanto en realidad he aprendido porque sigo sintiéndome como un impostor.
  • Para aprender a hacer las cosas ahora porque siempre dejé las cosas para después.
  • Para que lo que he realizado hable por mi porque creo que una persona es lo que hace y no lo que dice.
  • Para hacer más porque si el tiempo se me va más rápido.
  • Para perder el miedo al juicio, porque siempre le he temido ser enjuiciado.
  • Para hacer que las cosas pasen porque toda mi vida he sentido que las he dejado pasar.

Y este 3 año de vlog creo que seguirá tratándose de lo mismo, no veo un cambio en la editorial.

¿Y tú? ¿Para qué haces lo que haces?


Por si les interesa, cree un canal en Telegram. Lo cree para que mucha más gente baje Telegram porque creo que es lo mejor que le ha pasado al mundo después de la pizza y la internet. #eso

Nuestro tercer lugar es una burbuja

Hay algo en la geografía y en los lugares que te vieron crecer que, de alguna u otra forma, te definen.

Yo crecí en una calle de tierra en la población “Trabajadores Unidos” del cerro Los Placeres. Era una calle sobre una pequeña loma que te permitía mirar cómo partían los pescadores mar a dentro antes que saliera el sol; se veían como pequeños puntos blancos en un mar negro, indescifrables y a la vez inconfundibles.

En esta calle todos nos conocíamos: desde el negocio de la esquina hasta el muro que delimita la calle y daba inicio a una escalera interminable hasta el mar.

A las 9 años me fui de ese lugar, pero volvía cada domingo a ver a los familiares y a juntarme con mis amigos, un ir y venir que se mantuvo hasta mi adolescencia. El ritual era bien sencillo: luego de almorzar con toda la familia, me ponía mi chaqueta, salía a la calle y caminaba con paso firme hasta el muro. Si tenía suerte me fumaba un cigarro solo, si no, otro miembro del grupo gritaba “¡Segundo!” al verme fumar. Y debía compartir lo que quedaba de cigarro… Era nuestra ley.

Nadie mandaba un mensaje ni llamaba, nunca nos pusimos de acuerdo y el que llegaba primero, simplemente esperaba. Los demás se iban uniendo, incluso habían días que nadie llegaba, pero no habían lamentos ni enojos. Era parte del acuerdo que nadie discutió y que en silencio todos aceptamos.

Estaban los de siempre y, a veces, llegaban algunas caras nuevas que siempre eran bienvenidas.

No recuerdo qué diablos hablábamos tanto, pero era todo lo que hacíamos. A cualquier hora podíamos contar que no estaríamos solos.

Ray Oldenburg, éste es el cabro que te digo yo

Según Ray Oldenburg este era mi “Great good Place”, mi tercer lugar. Un lugar que no es ni el hogar ni el trabajo. Un lugar que es económico, donde a veces había comida (o tragos varios) pero si faltaba no era esencial. Todos llegábamos a pie y, a pesar que algunos iban y venían, un grupo siempre se mantenía para avivar la conversación.

Estos lugares siempre han tenido espacio en la historia del mundo. La revolución Francesa tuvo sus cafés de París; la independencia de Estados Unidos, sus tabernas; la ilustración, los cafés de Londres y los Pokemones tuvieron el Eurocentro.

Cheers, donde todos conocen tu nombre

En la cultura pop, el Tercer Lugar por antonomasia fue Cheers, el lugar donde “Todos conocen tu nombre”, le siguen el Tom’s Restaurant, el Sandlot, Central Perk, McClaren’s Pub y la Casa del Jota.

Sí lo piensas, nuestra vida ocurre en el ir y venir de la casa al trabajo, pero nuestra interacción en el tercer lugar es el que hace “avanzar” la trama: donde se reflexiona para tomar decisiones o donde se cometen nuestros grandes errores.

Para nosotros los Xennials, al crecer nuestros terceros lugares no eran determinados por la geografía sino por los intereses. Con internet, todo el mundo puede volverse tu tercer lugar. En vez de caminar, sólo debes conectarte y hasta puedes estar en varios lugares al mismo tiempo: mientras sigues el hilo de un Foro, conversas con otros en IRC, mientras actualizas tu personaje de tu MMO favorito, postear en Facebook el resultado y seguir un #hashtag en Twitter. Desde tu pieza puedes estar en todos lados con gente que tiene los mismos intereses que tú.

Por otro lado, la cultura de la productividad y la capacidad de deuda nos han llevado a trabajar todo lo posible para poder pagar lo imaginable. Cansados nos acostamos, nos drogamos para poder despertar y eso nos quita el sueño. La ruta casa-trabajo-casa es una consecuencia de la falta de tiempo por lo que, para optimizar, todo es enviado a nuestras casas: Nuestra ropa, zapatos, juegos y hasta el supermercado nos llegan a domicilio para obtener “tiempo libre” (el cual terminas pagando en cómodas cuotas). Por otro lado, la propiedad privada carga con el miedo de ser víctima de la delincuencia por lo cual nos encerramos en nuestras comunidades y conocer incluso a nuestros vecinos, es una tarea titánica.

Vivimos en nuestros burbujas virtuales, con ofertas sólo para nosotros, con temas que sólo nos gustan a nosotros; compartimos con la gente que tiene los mismos puntos de vistas que uno mismo y eso nos hace sentir cómodos en nuestras pequeñas realidades que alimentan ese constante soliloquio, lleno de #selfies y referencias a uno mismo. Al final del día no tenemos reales diálogos, sólo poseemos una pequeña audiencia a la cual transmitimos.

Soy un gran fan de la tecnología. La uso para mi ocio, entretención y también es parte de mi trabajo y de mis hobbies. Estoy conectado al menos 16 horas de mi día lo cual me ha permitido desarrollarme en todas las aristas que alguna pude imaginar, pero no puedo dejar de pensar que eso, junto a un montón de otros factores, sólo ha hecho que mi intolerancia a la frustración se fortalezca y crezca “sana y fuerte”: si no es 100% perfecto y segmentado para mi, entonces no quiero ser parte de ello, ni siquiera conocerlo, ni siquiera reconocer que existe

Sí, es un análisis sesgado. Sí, hay todo un mundo de bondades que nos ha traído la tecnología y la capacidad de conexión, pero hoy me siento nostálgico. Hoy tengo ganas de salir a la calle sin confirmación ni cita agendada, caminar guiado por la costumbre y sentarme en una plaza a esperar que alguien a lo lejos me grite “¡Segundo!”

¿Cómo hacer para siempre encontrar inspiración y tener siempre una idea fresca?

Los árboles no nos dejan ver el bosque

Desde Julio del 2015, (casi) todos los miércoles lanzo un capítulo en mi canal de Youtube donde respondo las preguntas que me deja la comunidad, que definitivamente es mi parte favorita de hacer el Vlog: el feedback que se logra es invaluable, muchas veces las preguntas hacen que me detenga en temas que, de otro modo, jamás hubiese abordado

Hace unas semanas me quedé pegado en la pregunta que Magox del episodio 270:

¿Cómo haces para buscar inspiración y tener siempre un tema diferente en cada capítulo?

Magox es una miembro muy activo en la comunidad y participa desde el principio del Vlog, por eso no me asombra que se pregunte esto después de ver 270 episodios en casi 2 años.

Como suele pasar con estas preguntas, la respuesta la tengo, pero sólo me falta ordenar mis pensamientos.

Lo entrete de las reuniones 📓 ✍🏻

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De musas e inspiración

Wikipedia dice que la palabra “inspiración” literalmente significa “recibir el aliento”, describiendo lo que el oráculo de Delfos respiraba para Conectarse con los Dioses (deja la cola!). Así la inspiración es algo que no se posee y sólo puede ser recibido de Melpómene o el Espíritu Santo (según tu ubicación en el tiempo o creencia, claro) regalo que no garantiza ser dueño de ese don. La inspiración entonces es una intervención divina y no es un regalo, es un préstamo.

Por otro lado Hemminway y Baudelaire fueron parte de los que creyeron que la inspiración estaba dentro de la mente de los artistas y que era un poder que había que desbloquear, como un logro en un video juego o un trauma infantil. De ahí que muchos se perdieron en las hadas verdes del absenta, el alcohol o cualquier droga alucinógena que tuvieran a mano.

La verdad es que, no importa si creemos en dioses y bebamos hasta perder el sentido, la inspiración es tan misteriosa hoy como lo fue en los años de Heródoto. Una idea no es sólo un pulso eléctrico en nuestras mentes, si no que es la suma de todos los elementos de la máquina del pensamiento: es tanto las neuronas que conversan como el camino que toman sus mensajes.

Cuando las neuronas se conectan forman una relación, por lo cual, prefieren seguir conversando entre ellas. Para obtener nuevas ideas, simplemente debemos procurar que nuestras neuronas encuentren nuevos caminos al conversar.

Menos mente y más cuerpo: tres formas de tener nuevas ideas

Las nuevas ideas no son tan nuevas como creemos, en realidad son diferentes aproximaciones de viejos conceptos. La mentira de la novedad siempre nos ciega. Para eso, mis métodos favoritos para generar ideas son los siguientes.

Los #juguetes que hace mi #abuelo

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  • La necesidad es la madre de la invención: Obligarte a hacer más con menos. ¿Cómo escribirías sin tener un lápiz? ¿O sacar una foto sin tener una cámara? No esperes a tener el equipo correcto, haz algo ahora, con lo que tengas. Esa es la mejor forma de forzar la innovación.
  • Pensar menos y hacer más: Hay algo que ocurre cuando usas tu cuerpo que resuena en tu mente. ¿No te ha pasado que lees lo que has escribes en voz alta y te suena diferente? ¿Qué pasa cuando lo escribes en una pizarra? Difícilmente se escribe una canción sentado mirando al cielo o escribir un post sin mover los dedos. Hay algo en el cuerpo que hace mover la mente.
  • Es una cosa de perspectiva:Una de mis profesoras favoritas en diseño siempre nos aconsejaba “cambiar de perspectiva” cuando editábamos un trabajo. Para eso ponía las láminas en el suelo y luego se subía a una silla. Cada vez que lo puse en práctica se me hacía claro los cambios que debía hacer a una composición. Hay muchas formas de cambiar la perspectiva, como tomar muchos descansos, recibir comentarios de otros o simplemente dejar ir una idea para que uno mismo, más viejo y más sabio, sepa qué hacer con ella.

La inspiración existe, pero debe encontrarte trabajando

En definitiva, el supuesto que las ideas llegan desde afuera es sólo una excusa para no comenzar a hacer. Uno se queda en el pensar y no explora, descubre o experimenta, pero la creatividad tiene más que ver con moverse que reflexionar. Las ideas estallan en el cerebro, pero es el movimiento del cuerpo el que alimenta la motivación, es un círculo virtuoso de inspiración, motivarse y hacer, y como buen círculo puede empezar a dibujarse en cualquier punto de su circunferencia. Por que esto es lo que nadie te dice (y que nadie busca):

Las ideas están sobre valoradas

— Jim Kalbach

El foco no debe estar en las ideas. Las ideas nunca es el problema. ¿Cuántas ideas se te han ocurrido mientras has leído este post?¿Cuántas se llevarán a cabo?¿Cuantas serán discutidas?¿Cuántos comentarios dejarás en este post?

El desafío no es encontrar las ideas, el desafío es llevarlas a cabo: las ideas son sólo un montón de árboles que no nos dejan ver el bosque.

Una vida que no se cuestiona no merece ser vivida

En 1994 la banda mexicana Café Tacuba llegó a mi conciencia gracias a trajes blancos, pelos rojos, una melódica, un pollo de hule y una canción que pintaba la imagen de un carnaval mexicano a todo color. Una canción que cantábamos todos nosotros, hombres y mujeres (adolescentes en ese entonces) y que para todos, esta canción tenía un rostro en particular que nos hacían cantar con todas las ganas porque, entre más fuerte cantáramos, más grande sería la justicia.

Esto fue el 1994. Pero ya estamos en el 2017.

Rubén Albarrán, también conocido como Cosme y un sin fin de otros nombres declara que la agrupación ya no tocará la canción “La ingrata” por incitar a la violencia contra la mujer.

Y acá los invito a ponerle pausa.

Estamos viviendo en un tiempo en que, hasta hablar del clima puede llevarte a una discusión polarizada y que es mucho más simple, sencillo y hasta digno de ostentación criticar y cuestionar el hacer de otros y no cualquier otro, aquél que representa con lo cual estoy de acuerdo. Y ahí hay mucho contenido para leer, aprender y analizar. Yo hoy, quiero hacer algo distinto, quiero celebrar algo que me parece que representa a lo que yo aspiro.

Volvamos a ponerle play.

Creo que es un momento de repensar si la vamos a seguir tocando o si le cambiamos la letra

— Rubén Albarrán

Rubén plantea el cuestionamiento. La duda: ¿En verdad le regalaría un par de balazos para que se muera la mujer que ha sido ingrata?

“Pero Sauce, si es sólo una canción!” Y Rubén lo explica mucho mejor que yo:

Mucha gente puede decir que es sólo una canción. Pero las canciones son la cultura, y esa cultura es la que hace que ciertas personas se sientan con el poder de agredir, de hacer daño, de lo que sea

Y ahí encuentro que es lo lindo de esta historia porque si creo que es sólo una canción y por eso es TAN relevante, por 2 cosas.

La cultura de culpar a la cultura

Todos buscamos culpables y cuando no lo encontramos siempre acudimos a ese confortable lugar común: Es así es la gente, así es la cultura, así es la sociedad. Y nos engañamos no viendo que la cultura es un reflejo de las acciones de la gente que se junta como sociedad. Y nosotros y cada uno de nosotros es gente, tiene una cultura y es parte de esta sociedad.

Todos esperamos grandes gestos, grandes cambios de los grandes actores para resolver los grandes problemas. Pero los grandes problemas se arreglan con pequeños gestos y pequeños actos que se mantengan en el tiempo. Los grandes cambios sólo ocurren con los pequeños aportes de todos y aquí me dan la excusa para polarizarme con la frase: Si no eres parte de la solución, eres parte del problema.

Si, es sólo una canción, pero Rubén entiende que esta pequeña e indefensa canción es su relación más grande con una cultura compartida y hace la tarea

Creo que es un momento de repensar si la vamos a seguir tocando o si le cambiamos la letra. Porque ahora sí estamos sensibilizados, sí sabemos del problema. Y yo, personalmente, no estoy interesado en apoyar eso

Rubén no culpa a la cultura, entiende que es un agente activo que construye y moldea la cultura. Tiene mayor alcance, pero el nexo con la cultura es tan relevante como este post o la relación que tú tienes con tu medio. Lo que me llega al siguiente punto.

La cultura de estar a la defensiva

Lo más lindo de todo eso es la capacidad del grupo de mirarse a si mismo y ajustarse y responder a una cultura cambiante:

Éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con esa problemática como ahora todos sí lo estamos

Café Tacuba reconoce el cambio, interno y externo. Andar repartiendo balazos a mujeres no es un mensaje muy positivo, aquí ni en el tiempo en que fue escrita, pero sólo ahora estamos más consiente de ello. En lo personal, nunca me lo cuestioné hasta llegar a esta noticia la verdad, pero desde ahora aprendí que

El tema más difícil de cuestionarse a uno mismo es que la crítica amenaza la identidad y nuestro cerebro está cableado para defender lo que cree, pero nosotros somos arquitectos de nuestras propias creencias pero esta verdad nuestro cerebro la ignora esta simple verdad porque es flojo y odia reprogramarse, le gusta las cosas como están y es súper bueno para apuntar a los otros y tiene un montón de herramientas para justificar el porque mantenerse tal cual como está y hacer lo que aprendió a hacer (buscar Mecanismos de defensa)

Café Tacuba sabe donde está, hasta donde llega su alcance y qué puede hacer para influir a la cultura de cual es parte, ayuda a desarrollar con su acción o su silencio y, pudiendo elegir excusarse, prefiere ser activo y ocuparse y eso es lo que me motiva escribir este mamotreto de ideas que me motivan.

Cuestionarse a uno mismo

La frase de este post es atribuida a Sócrates cuando argumentaba por qué no merecía la pena de muerte. Argumentaba que la única motivación de vivir era ser mejor a través de la crítica de uno mismo y de los demás para evolucionar para ser la mejor persona que podemos ser.

Entre más tiempo llevo en esta tierra, más me doy cuenta lo equivocado que siempre he estado. Pensé que a los 18 ya iba estar viviendo solo, que todo me saldría bien a la primera y que ha estas alturas ya estaría planeando mi retiro de la industria de la música. Equivocación tras equivocación. Hoy siento que, la posibilidad de ver y cuestionarse se hacen imprescindibles en estos tiempos que elegimos escuchar, ver y leer cosas que nos dan la razón y juzgamos y condenamos lo que no entendemos o que contradice nuestras creencias.

La actitud de Café Tacuba es refrescante y digno de alabanza, no sólo por la causa feminista, si no como miembros de una sociedad que evolucione para sacar lo mejor de cada uno.

Spotify, Héroe o villano?

Villano

Antes de la carta abierta de Tylor Swift otros artistas se habían retirado del streaming, artistas como Radiohead, The Black Keys y Adele por razones como, baja comisión por canción reproducida lo que hace que el modelo no sea favorable para los nuevos artistas. Razones que suenan más que suficientes en la superficie, pero si lo pensamos un poco, la cosa es mucho más diferente.

Últimamente se ha crucificado bastante a Spotify por la carta de Taylor Swift y con la retirada del catálogo de varios artistas para estar disponibles en streaming, pero la realidad es quién se lleva gran parte de la torta son los tres grandes sellos que tienen el 85% del negocio y que son accionistas de Spotify.

Por lo mismo, se personaliza estas polémicas en Spotify y es mi opinión que las disqueras, que siguen teniendo un gran poder en lo legal, son los que siguen mandando el juego, a pesar que el modelo ya cambió hacer rato.

Hace poco se filtró el contrato de Sony con Spotify y quedaba claro que era un acuerdo sumamente abusivo sobre Spotify donde lo obligaba a darle ganancias a Sony por la publicidad dentro de la aplicación gratuita además de manejar como el streaming de música no como una transmisión radial (donde la regalía va directamente al artista) si no como una venta de una canción, donde el porcentaje de repartición es distinto. Si que, si, Spotify firmó un contrato que daba mucho que desear, pero de cierta forma estaba obligado o si no podría sólo contar con un 15% de la música del mundo, la de los sellos independientes.

Por otro lado se habla de que el modelo no favorece a nuevos artistas. Y con esto estoy muy en desacuerdo a pesar que me encuentro en este grupo: lo primero que aprendí en internet es una sencilla y tremenda verdad: “El contenido es lo importante” y esto lo voy a explicar con mi propia experiencia para no dañar la sensibilidad de nadie:

Desde Marzo que tengo mi música en Spotify (y en otros servicios de Streaming y que definitivamente debes escuchar) pero si mi música no ha llegado a generar las lucas para que tenga que dejar de buscar un trabajo de 9 a 5 es sólo por el echo – que no les miento, me duele mucho aceptar – que mi música no es lo suficientemente seductora para que se haya vuelto, al menos, medianamente viral, por lo cual, desde el lanzamiento de mi disco, no ha habido una explosión de me gustas, de pageviews o cualquier KPI en el cual se quiera medir el éxito. Para mi Spotify es sólo una vitrina y no la única fuente de ingreso y si no lo es, es sólo mi responsabilidad.

Algunos artistas del mainstream reclaman que las regalías que da el Streaming no les “Alcanza para una cena con su pareja”, pero yo no sé en verdad que cenas, pero Calvin Harris con una sola canción ganó 1.5 Millones de Dólares en el 2014, lo que le hace un sueldo mensual en pesos de 79.600.000 que alcanza para varias cenas… y con muchas parejas por lo demás.

Mi punto es que, cómo músico, hay muchas formas de rentabilizar la música, pero primero hay que enganchar a los fans, hay que crear contenido que seduzca a los que nos escuchan… basicamente… hay que sacarse la chucha…

El punto, de como yo lo veo el trabajo y la vocación de ser músico no termina con escribir una canción, publicar una canción en verdad es el comienzo del trabajo de un músico.

Y tú ¿Crees que Spotify es el villano?

Foto: Nossreh en Flickr